Bueno, pues ya pasó mi primer día de trabajo. lo he sobrellevado bastante bien, me dolían los laterales de las piernas un montón, pero me he levantado de vez en cuando con cualquier excusa intentando disimular mis andares de pato. Nadie se ha dado cuenta de si me pasaba algo, sólo una compañera me ha dicho que estaba más delgada :).La verdad es que me siento bien, he superado el día, a ver qué tal mañana.
Con respecto a los morados me los veo más o menos como ayer, tengo una sensación extraña en la piel, donde más me han quitado, y es como si notase un hueco dentro de la carne. No es agradable porque pincha, supongo que será una sensación normal. Sigo teniendo la piel acolchada, es extraño cuando te duchas porque parece como si no estuvieras tocando tu piel, al parecer esta sensación puede durar hasta varios meses, pero al final se recupera la sensibilidad.
Varias chicas me han preguntado qué tipo de liposucción me hice, fue la convencional o tumescente, te inyectan por la vía una mezcla de anestésico local (lidocaína), una droga que contrae los vasos sanguíneos (epinefrina) y una solución salina intravenosa. La epinefrina ayuda a reducir la pérdida de sangre, la cantidad de moretones y el grado de hinchazón. La solución intravenosa ayuda a extraer la grasa con mayor facilidad y se la succiona junto con ella con una cánula. La liposucción no es un método de adelgazamiento, sirve para quitar grasa localizada del cuerpo que no se puede eliminar de otra forma.
Algunas personas de mi familia no entienden por qué he llegado a este punto de pasar por un quirófano para atajar mi problema, me dicen que no he intentado todo lo posible por adelgazar, que el deporte me hubiese quitado esa grasa naturalmente... Tengo que deciros que antes de someterme a la cirugía he perdido 25 kilos, que me quedan unos 6 para llegar a mi peso ideal, y que hace años estando en mi peso estaba prácticamente como ahora, quizá con un poco menos de volumen de cadera pero con dos tallas más de pantalón que de camisa.Yo siempre lo digo, quien no tiene un complejo de tal magnitud como el que yo tenía no lo podrá entender jamás... No me arrepiento ni un solo día de haberme operado, a pesar de los moratones y el dolor. Siento que me quité un peso de encima.